Sentimientos de uno mismo III (23-01-12)

Traigo buenas nuevas queridos lectores, primero de todo, ahora soy barbudo. Bueno, eso es algo secundario, sí. Las buenas noticias son que conseguí salir de ése pozo de autodestrucción cíclico, gracias a la gente que permaneció junto a mi, aún cuando unas palabras me volvían a destrozar. El amor amigos, es algo muy bonito, pero es una arma de doble filo y se ha de vigilar constantemente, pues cuándo se vuelve contra ti causa unos cortes demasiado grandes en el corazón, y aunque no sangres por fuera, tu interior llora desconsoladamente y las heridas siguen abiertas durante un tiempo, y cualquier palabra puede hacer el mayor de los daños. Pero hoy no estamos aquí para hablar de eso, no no, otro día si eso. Hoy estamos aquí para hablar de la fuerza que reside en nuestro interior, aún cuando creamos que no tenemos, que se nos ha acabado. La verdad es que esto lo sabemos siempre, pero no siempre está en nosotros… Me explico, todos sabemos muy bien que nos acabaremos levantando tarde o temprano, que tendremos la fortaleza suficiente para afrontar lo que nos venga por delante. Pero llega un momento, en el que estamos en un pozo muy muy hondo, y no vemos más allá que la oscuridad que nos envuelve. Es entonces cuando, gradualmente pero usualmente de repente, una luz aparece delante nuestro. Al principio, cegados y temerosos, tenemos recelo a escuchar qué nos quiere decir, pero lo escuchamos. Ésta voz es la voz de la experiencia, la voz de la verdad, la verdad que conocemos y vamos descubriendo poco a poco, la verdad que nos duele pero nos hace ser más fuertes. Ésta es la voz de las personas que nos quieren, de los lazos que mantenemos con aquellos que consideramos nuestros hermanos, aunque no sean de sangre, el sentimiento es el mismo. A partir de aquí, es cuándo empezamos esa difícil tarea, salir de esa oscuridad. La subida no será fácil, es posible que volvamos a caer, pero tendremos algo que nos sujetará en el mismo punto dónde estábamos. Y con el tiempo, estaremos fuera de esa oscuridad, ante un mundo bello, y las ganas por vivir, por hacer cosas volverán, las ganas de luchar por aquello que queremos volverán, será más difícil derribarnos y seremos más temibles ante nuestros enemigos.

Con todo esto vengo a decir, básicamente, que la fuerza no siempre va a residir en nosotros, sino en nuestros hermanos y hermanas, quienes estarán ahí para ofrecérnosla. Todos tenemos una fuerza interior, tanto como para nosotros mismos como para aquellos que la necesitarán en un futuro, la cosa es, pensar, que no vamos a estar solos.

Recordad siempre esta frase “En invierno, el lobo solitario muere, la manada no.”

Nuestro invierno es la vida misma, poniéndonos a prueba a cada instante. Por eso (y porque el ser humano está hecho para estar con alguien) hemos de permanecer unidos, necesitamos el calor de la manada para poder sobrevivir al invierno.

El día a día necesita de gente capaz, capaz de hacerle frente incluso al menor de los miedos, capaz de levantar a otros sólo con su presencia. El día a día necesita a héroes.

Otra buena noticia, es que ya he pensado en algo para seguir mis relatos de “Yo lobo” *gritos de euforia de los más fieles seguidores*, en breves escribiré de nuevo, estad atentos a mi Facebook y mi Twitter (@OkamiMarc15).

Y en una noche como la de hoy, con miles de estrellas observando, siento que mi lugar está dónde mi alma me reclame.

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s

%d bloggers like this: