Arxivar per sueños

Sueños son, ¿verdad?

Posted in Sentiemientos de Merc with tags , , , , , on 19 Novembre 2014 by mrc15

Son las 04:51 de la madrugada, faltan unas 3 horas o así para que amanezca, y yo sin poder dormir.

Pero cuando lo consigo, mi mente vive miles de episodios, experiencias y momentos de otras vidas paralelas.

Vidas que servirían para escribir miles de libros, pues cada uno es distinto al otro, y no hay dos sueños iguales.

Siempre he tenido mis épocas de soñar más o menos, pero últimamente lo hago bastante, y de forma demasiado real. Digo demasiado porque, cuando me despierto, estoy perdido entre dos mundos, el supuesto real y el de mis sueños.

¿Y por qué supuesto? Porque, como ya he dicho, son tan reales que durante unos instantes no sé ni quién soy. La transición de un sueño a otro.

Dejando todo lo que sabemos a un lado, ¿y si esos sueños son de verdad otras vidas? Entonces, ¿qué sería la realidad y qué el sueño? ¿Y si la realidad que conocemos y que asumimos como tal, es sólo un sueño de otra vida mientras estamos durmiendo en esa? ¿Podríamos decir entonces que dormir es la forma de nuestra mente de desconectar y volver a otro cuerpo? Así, vivimos varias vidas en universos paralelos constantemente.

Es algo que he estado pensando estos días, después de despertar y ser consciente de lo que me rodeaba. O, también puede ser, que esté totalmente equivocado y simplemente sean sueños que al despertar desaparecen en lo más profundo de mi mente.

Pero como he dicho, pueden servir de inspiración para escribir. Y, a partir de ahí, sacar todo un mundo relacionado con eso. Por ejemplo… ¿Y si fuéramos conscientes de cuándo estamos soñando, para poder cambiarlo a nuestro antojo? Pensad e imaginad, quién sabe lo que puede nacer de ahí.

Y un pequeño regalito de buenas noches, no sé si alguna vez lo he dejado por aquí.

Dibujando sueños en forma de letras.

Posted in Relatos de Merc, Sentiemientos de Merc with tags , , , , , , , on 23 Juny 2013 by mrc15

Su mano dibujaba letras sobre el papel blanco, sus ojos señalaban el camino a seguir, su mente las unía para darles el sentido que buscaba.

Así empezaba toda historia para él, una simple idea aparecía en su imaginación, le gustaba y le daba forma. Imaginaba qué pasaría si a tal personaje le pasara esto, o lo otro. Y, casi sin quererlo, se vio envuelto en un mundo de constante evolución. En un mundo de mentes únicas, que todas procedían de la suya, todas eran pequeños fragmentos. En un mundo sin igual, abierto a miles de interpretaciones por otras mentes que no fueran la suya. En su mundo.

Para él, escribir una historia era parecido a pintar un cuadro nunca antes creado. No todo nacía con la primera pincelada, sino que requería de paciencia y perseverancia, de constantes correcciones, para volver a corregirlo tiempo después.

Pero, al final, las letras que había dibujado con tanto esmero, con tanta dedicación y sentimiento, formaban lo que era la primera descripción de su nuevo mundo, la pequeña descripción de una hoja que se mecía con el viento observando todo lo que en él ocurría.

Y así, se hacía realidad el mundo que había estado en su mente durante tanto tiempo, deseoso de poder salir.

Lo mejor de ser escritor no es poder mostrar al mundo lo que puedes llegar a imaginar, sino poder hacer sentir lo que tú sientes al imaginar todo aquello.